Su Yi repasó la trayectoria del antiguo complejo imperial, cuya construcción culminó en 1420 y que fue convertido en museo en 1925, destacando los esfuerzos de conservación frente a guerras, deterioro y el impacto del turismo masivo. En la actualidad, con cerca de dos millones de piezas en su colección y más de 18,5 millones de visitantes anuales, el Museo del Palacio afronta el reto de equilibrar acceso público y protección del patrimonio.
La digitalización ocupa un lugar central en esta estrategia: desde escaneos 3D y reconstrucciones virtuales hasta el desarrollo de un “gemelo digital”, es decir, una réplica virtual extremadamente precisa del recinto que integra datos en tiempo real y permite simular, analizar y gestionar el patrimonio sin intervenir físicamente sobre él. Esta herramienta no solo reproduce la apariencia del complejo, sino que funciona como un modelo operativo para tareas de conservación, investigación y seguridad. Las colecciones también se abren al público mediante bases de datos accesibles y nuevas formas de exploración visual, apoyadas incluso por inteligencia artificial, aunque con especial atención al rigor histórico.
Más allá de lo tecnológico, la conferencia insistió en superar una visión simplificada de la Ciudad Prohibida. Lejos de ser un conjunto homogéneo, el complejo refleja una notable diversidad cultural, con influencias arquitectónicas, religiosas y regionales que lo convierten en un espacio de síntesis dentro de la historia china. Esta perspectiva amplía su valor no solo como símbolo imperial, sino también como testimonio de intercambios culturales a lo largo de los siglos.
La intervención abordó asimismo la experiencia del visitante, tanto presencial como digital. Aplicaciones móviles, recorridos interactivos y plataformas multilingües permiten orientar, educar y atraer a públicos diversos, especialmente a las nuevas generaciones. No obstante, se subrayó que ninguna herramienta digital puede sustituir la experiencia directa del lugar, sino que actúa como complemento para enriquecer la comprensión.
La celebración del Día del Idioma Chino de la ONU incluye, además de estaciones interactivas dedicadas a la caligrafía y otras actividades culturales, la exposición “World of Harmony: Encountering the Palace Museum in VIC”, abierta al público hasta el 17 de abril, que ofrece una aproximación directa a la riqueza cultural y tecnológica del Museo del Palacio.
Más que conservar el pasado, este museo lo hace dialogar con el presente. Para Viena, esta iniciativa abre una ventana privilegiada a la capacidad de una institución histórica para evolucionar sin perder su esencia.