El debate contó con la participación de Ana María Alonso Giganto, embajadora en misión especial para la Política Exterior Feminista del Ministerio de Asuntos Exteriores de España; Anttoni Saarinen, asesor especial de la Unidad de Igualdad de Género del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud de Finlandia; y Martina Schubert, subdirectora de la Academia Diplomática de Viena., quien moderó el encuentro.
Durante su intervención, la representante española subrayó que la ausencia de mujeres en los espacios de poder tiene consecuencias directas sobre la calidad de las políticas públicas. “Si no hay mujeres en la toma de decisiones, la mitad de la población queda excluida, y las decisiones no representan al conjunto de la sociedad”, afirmó. En este sentido, defendió la paridad como un requisito democrático.
España presentó varias de las medidas adoptadas en los últimos años para avanzar hacia una igualdad efectiva: permisos parentales iguales y plenamente remunerados, educación infantil temprana, transparencia salarial con auditorías obligatorias en las empresas y legislación de paridad que obliga a los partidos políticos a elaborar listas electorales equilibradas. Estas políticas, explicó, buscan corregir desigualdades estructurales que históricamente han limitado el acceso de las mujeres a los puestos de decisión.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la autonomía corporal como base del empoderamiento femenino. Según Alonso Giganto, sin la capacidad de decidir libremente sobre el propio cuerpo, no es posible hablar de igualdad real ni de acceso pleno al mercado laboral y a la vida pública - condiciones indispensables para la independencia financiera y social de las mujeres.. Este enfoque, añadió, se proyecta también al exterior a través de la política exterior feminista española, que pretende trasladar al ámbito internacional los valores y avances logrados a nivel interno.
Desde la perspectiva finlandesa, Saarinen coincidió en que la diversidad mejora la calidad de las decisiones, tanto en la política como en el sector privado. Destacó que Finlandia presenta cifras elevadas de representación femenina en el gobierno y el Parlamento, pero advirtió que las desigualdades persisten en el mercado laboral, especialmente en los sectores dominados por hombres y en los consejos de administración de las empresas privadas.
El asesor finlandés alertó sobre la doble situación que siguen enfrentando las mujeres en su carrera profesional. Mientras que la maternidad suele traducirse en menos promociones y oportunidades -la llamada “penalización por maternidad”-, la paternidad, en muchos casos, se percibe como un valor añadido. A ello se suman el acoso, la infravaloración de competencias y los estereotipos de género, factores que dificultan el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo.
La igualdad bajo presión en el ámbito multilateral
Durante el turno de preguntas, un representante de la Embajada de Irlanda en Viena introdujo una perspectiva relevante para el contexto internacional. Tras destacar los avances logrados en su país, (como la elección de una tercera mujer presidenta, una ministra de Asuntos Exteriores y Defensa, y una amplia presencia femenina en el cuerpo diplomático), advirtió que la igualdad sigue sin consolidarse plenamente en los parlamentos, debido a las largas jornadas laborales y al acoso que sufren muchas mujeres políticas, especialmente en redes sociales.
El representante irlandes planteó además una cuestión central para el sistema multilateral: cómo proteger el lenguaje y los compromisos en materia de igualdad de género en foros como las Naciones Unidas, en un momento en que estos consensos están siendo cuestionados y atacados por grandes potencias y nuevos actores internacionales.
En respuesta, Alonso Giganto subrayó la necesidad de mantener “líneas rojas claras” y de no dar “ni un paso atrás” en la defensa de la igualdad en el sistema de la ONU, mientras que Saarinen alertó de una ofensiva coordinada contra las políticas de género y de los intentos de silenciar a las mujeres en la vida pública. Ambos coincidieron en que los avances logrados no pueden darse por garantizados y requieren una defensa constante.
Al cierre del acto, S.E. Sra. Aurora Mejía, Embajadora de España en Austria, coincidió con los ponentes sobre la importancia de abordar la igualdad de género más allá de fechas simbólicas. “No se trata de hablar de este tema solo la semana del 8 de marzo. Es positivo haberlo introducido ahora y haber generado este espacio de reflexión”, señaló, agradeciendo a la Academia Diplomática de Viena y a las embajadas por la organización del encuentro.
Mejía subrayó asimismo que los avances en igualdad dentro de la Unión Europea tienen un efecto multiplicador. “Los países que están más avanzados en estos temas contribuyen a que toda la Unión Europea avance en la misma dirección. No se trata de dar lecciones, sino de que los 27 Estados miembros sigamos progresando juntos”, afirmó, destacando que Austria también está dando pasos significativos en este ámbito.
La mesa redonda concluyó con un mensaje compartido por los participantes: la igualdad de género en la toma de decisiones no es un objetivo ya alcanzado, sino un proceso en construcción que exige voluntad política, cambios culturales y una implicación activa de la sociedad en su conjunto.
El acto reunió a estudiantes, representantes diplomáticos y embajadores, reflejando el interés transversal que ocupa el tema en el ámbito europeo e internacional.
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