El encuentro fue introducido por Franz Schausberger, presidente del Instituto de las Regiones de Europa (IRE), quien destacó la importancia del principio de subsidiariedad, la descentralización y el fortalecimiento de las regiones en Europa.
De la democracia a Europa
Uno de los primeros temas fue la situación política de España cuando ingresó en las entonces Comunidades Europeas en 1986. Mejía sostuvo que España ya era entonces una democracia establecida y mencionó la Constitución de 1978 y la llegada del Partido Socialista al Gobierno en 1982.
Al mismo tiempo, señaló que la pertenencia a Europa reforzó ese proceso democrático. Cuatro décadas después, afirmó, España se encuentra entre los países que apoyan una mayor integración europea, incluida una política exterior y de seguridad común más fuerte, así como el multilateralismo y el derecho internacional.
Continuó diciendo que la adhesión, tampoco fue sencilla. España tuvo que afrontar negociaciones difíciles en sectores como la agricultura y reformar parte de su industria. Pese a ello existía entre la población un fuerte entusiasmo por la integración europea después de décadas de dictadura.
La Embajadora recordó también el papel del rey Juan Carlos I y del presidente del Gobierno Felipe González, así como las relaciones de este último con dirigentes europeos como Bruno Kreisky y Willy Brandt.
Transformación económica y social
Mejía destacó los cambios experimentados en España durante estos cuarenta años. Según explicó, cuando el país ingresó en las Comunidades Europeas, su renta se encontraba alrededor del 72 % de la media europea, mientras que actualmente se aproxima al 90 %. Así mismo señaló el desarrollo de la red española de alta velocidad, la inversión extranjera y el aumento de la esperanza de vida.
Con referencia a la situación de las mujeres y los cambios sociales logrados, comentó la elevada presencia femenina en las Fuerzas Armadas, en el Parlamento y en la administración de empresas. A ello sumó el turismo y el programa Erasmus. España recibe millones de visitantes internacionales y es uno de los principales destinos para estudiantes Erasmus.
España, las regiones y la ampliación europea
La organización territorial española también tuvo lugar en la conversación. Mejía destacó el sistema de comunidades autónomas y las importantes competencias de las regiones españolas, vinculando esta realidad con el trabajo del Instituto de las Regiones de Europa (IRE).
Al finalizar la Embajadora defendió la ampliación de la Unión Europea hacia los Balcanes Occidentales y Ucrania, a partir del principio de solidaridad. España también necesitó el apoyo europeo durante su proceso de integración. Los candidatos, por su parte, deben realizar las reformas necesarias para ingresar.
Para la Embajadora Mejía resulta difícil imaginar una España fuera de la Unión Europea, sin el euro o fuera del espacio Schengen. Su balance en Salzburgo fue el de un país que, después de beneficiarse de la integración europea, busca ahora contribuir activamente a su desarrollo.
Cataluña: una Europa cercana a los ciudadanos
La conmemoración continuó con Krystyna Schreiber, delegada del Gobierno de Cataluña para Europa Central, quien destacó que la integración europea abrió para Cataluña nuevas oportunidades de cooperación, investigación, movilidad y desarrollo económico. Mencionó especialmente Erasmus y la cooperación transfronteriza con Francia como ejemplos de una Europa que los ciudadanos pueden experimentar en su vida cotidiana.
Schreiber subrayó también el papel de las regiones y municipios para acercar Europa a la población. La Embajadora María Mejía retomó esta idea destacando las amplias competencias de comunidades como Cataluña, el País Vasco y Galicia, y recordó el apoyo de España al reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales de la UE.
El bloque concluyó con una muestra gastronómica en colaboración entre ambas representaciones, en la que se sirvieron tapas españolas, paella, postres y vinos catalanes, que los asistentes pudieron degustar y disfrutar en un ambiente muy español.