El primero, Ovidio (2024), es un documental que te llega al alma.
Ovidio González es un zapatero de 79 años. Hace cinco años que el cáncer le roba los días y el dolor ya no se puede soportar. Sabe que puede pedir la eutanasia, pero hablar de ello en casa es difícil. Se lo dice a Alicia, su mujer, católica y creyente. Ella, al principio, se cierra. Pero verlo sufrir la parte en dos y decide caminar con él. Sus cuatro hijos también. Cada uno con su oficio y su forma de quererlo.
Se blindan como pueden porque desde la Iglesia de Pereira los juzgan, el fiscal los persigue y el sistema de salud les pone trabas. Pero Ovidio ya eligió. Quiere morir como ha vivido: con dignidad.
Veinticinco minutos que no se te olvidarán.
El segundo, The Last Rail / El último riel (2017), es ficción. Un hombre solo en una estación de tren abandonada. No existe. Pero está tan bien filmado que duele igual.
Dos formas de mirar la misma herida: el tiempo que se acaba y cómo aprendemos a soltar.
Cortometrajes distintos. Buenos. Con una sensibilidad que atrapa.
Al final de la proyección, el director colombiano Iván Marín Díaz, presente en Viena, conversó con el público y respondió a sus preguntas en un coloquio en inglés moderado por Barbara Windtner.
Y Cultura Latina tuvo la suerte de estar allí.
ADA Directors Screening #78
La proyección formó parte del ADA Directors Screening #78, una sesión de la serie de encuentros que la Austrian Directors Association organiza en Viena para acercar al público el trabajo de cineastas austríacos e internacionales.
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Más información:
www.votivkino.at/film/ovidio-the-last-rail