En este espectáculo, ¿qué lugar ocupa la improvisación y cómo se articula entre el cante, la guitarra y la estructura del concierto?
En realidad —nos explica Mónica— no se trata de un espectáculo al uso, sino de una conferencia ilustrada, un formato en el que la teoría y la práctica se entrelazan para mostrar la profunda influencia de América Latina en el flamenco.
“El objetivo es hacer un recorrido por los estilos que han recibido esa influencia. Por eso, la improvisación es limitada: tanto el cante como la guitarra deben respetar estructuras y estilos muy definidos”.
Sin embargo, la improvisación aparece en los matices: en la elección de las letras, en los adornos y en la forma en que la voz dialoga con la guitarra.
“Dependiendo de cómo canto, la guitarra responde. Ahí es donde surge ese espacio vivo del flamenco”.
Su voz ha sido descrita como “laina”, ideal para palos como la guajira o la milonga. ¿Cómo cambia su estado emocional al interpretarlos frente a estilos más trágicos como la soleá o la seguiriya?
“Cambia muchísimo. Pero no solo entre estilos ‘alegres’ y ‘trágicos’, sino entre cada palo”, explica.
La guajira, por ejemplo, tiene una ligereza luminosa, casi caribeña.
La milonga, en cambio, es profundamente melancólica.
Mónica nos habló también de una milonga compuesta en memoria de su bisabuela, asesinada antes de la Guerra Civil española.
“Esa milonga tiene una carga emocional enorme. Es memoria, es homenaje, es advertencia”. Para ella, todos los cantes tienen profundidad: “Si no la tienen, no son flamenco. Da igual que sean alegres o trágicos. Lo importante es la verdad con la que se cantan”.
En este formato de conferencia ilustrada, ¿cómo se articula el trabajo entre musicología y emoción?
Lejos de la idea de una cantaora que solo transmite emoción, Mónica reivindica el conocimiento como parte esencial del oficio.
“Este formato solo lo pueden hacer artistas que conocen profundamente los palos. Yo estudio constantemente. El flamenco es infinito”.
El trabajo con el musicólogo —en este caso, Faustino Núñez— no se limita al ritmo, sino que abarca historia, evolución, melodías y contextos culturales.
“Cuando canto en este formato, no busco tanto la emoción libre, sino la fidelidad al estilo. Es casi un ejercicio de precisión”.
¿Qué espera que el público se lleve después de escuchar estos cantes que suenan a Cuba, Colombia o al mar?
Mónica sonríe al responder. Aquí aparece su faceta más personal.
“Quiero que sientan la hermandad entre culturas. Porque existe, y es muy fuerte”.
Describe cómo, al cantar una guajira, puede sentirse en La Habana sin haber estado nunca allí. Cómo el calor, la luz y la alegría aparecen incluso en escenarios fríos de Europa.
“Es como un recuerdo que viene de mis antepasados”. Pero también hay una intención clara: mostrar la riqueza del flamenco más allá de los estereotipos.
“No es solo fuerza y taconeo. También hay ligereza, matices e intercambio cultural”.
Y, sobre todo, educación: “Cuanto más entiende el público, más ama este arte”.
Flamenco como memoria viva
Además de cantaora, Mónica es directora del Círculo Flamenco de Viena. Su misión es clara: crear afición por un flamenco de calidad, consciente de su historia y abierto al mundo.
Próximamente, planea grabar la milonga dedicada a su bisabuela, acompañada de un soporte visual. “No son historias del pasado. Son advertencias para el presente”.
Porque en su voz, el flamenco no solo suena: recuerda, conecta y resiste.
La Feria de Viena: Andalucía a orillas del Danubio
Mónica Clavijo también destacó la celebración de la III Feria de Viena, organizada por el Círculo Flamenco de Viena el pasado 9 de mayo en Otto Will Meer, junto al canal del Danubio. Inspirada en las tradicionales ferias andaluzas, el evento trasladó a la capital austríaca una de las celebraciones más emblemáticas del sur de España.
Desde el mediodía hasta la noche, el público pudo disfrutar de sevillanas, rumbas, música en directo, concursos de baile y actuaciones del coro del Círculo Flamenco de Viena. La gastronomía tradicional, las tapas y el ambiente festivo completaron una celebración que, como ocurre en Andalucía, quiso dar la bienvenida a la primavera a través de la música, el baile y la convivencia.
"Cada pueblo y cada ciudad andaluza celebra su feria una vez al año, y nosotros hemos querido mantener viva esa tradición también en Viena", explica Mónica. Una iniciativa que, tras varias ediciones, se ha consolidado como uno de los encuentros más destacados del calendario flamenco de Viena.
Próximo evento: Noche Blanca - Flamenco show
La actividad artística de Mónica Clavijo continuará el próximo 28 de junio de 2026 con la participación en el show de flamenco Noche Blanca, que tendrá lugar a las 18:30 horas en el Off Theater de Viena (Kirchengasse 41, 1070 Viena).
El espectáculo reunirá a la bailaora Andrea Narten y a sus alumnas, Mónica Clavijo al cante y al guitarrista Franklin Henao Valle.
Con iniciativas como esta, Mónica Clavijo continúa desarrollando su labor de difusión y promoción del flamenco en Viena y Austria, tanto desde los escenarios como a través del Círculo Flamenco de Viena.•
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Para conocer la programación, los próximos conciertos y las actividades del flamenco en Viena, visite las páginas oficiales de Mónica Clavijo y del Círculo Flamenco de Viena:
www.monicaclavijo.com
www.circuloflamencodeviena.com