El presidente de la policía estatal, Gerhard Pürstl informó sobre más de 500 denuncias en Viena en el programa "ZiB 2" y dijo que aquellos que violen la orden de "1 metro de distancia" les toca una multa de "unos 100 euros".
Gerhard Pürstl ha pedido al magistrado que "imponga sanciones severas" porque se trata de proteger la salud y, sobre todo, a los grupos de riesgo. La pena máxima propuesta es de 3.600 euros, Pürstl espera que las sanciones "se impongan en el primer tercio de la misma".
La policía ha subido gradualmente su intervención: ahora ya no es "se recomienda" o "vamos al diálogo", ahora ponen una denuncia sin pensarlo dos veces. Como resultado, el número de denuncias en la capital federal creció de 323 a 500 (la semana pasada).
Es una medida de prevención que no cuesta nada y es por el bien de todos los ciudadanos. Mínimo un metro de distancia pero recomendable hasta 2 metros. Por respeto a los demás y por beneficio propio mantén la distancia.