La construcción de filigrana se trajo a Barcelona en módulos desde Baviera y se ensambló allí con gran precisión. Los elementos de cristal reflejan la luz del sol y -según el concepto teológico de Gaudí- simbolizan la luz de Jesucristo. Por la noche, se emitiránrayos de luz hacia el cielo desde cada uno de los cuatro brazos de la cruz.
Con la erección de la cruz, la basílica ha alcanzado su altura final de 172,5 metros, lo que la convierte en la iglesia más alta del mundo, un hito tras más de 140 años de construcción.
La inauguración oficial de la torre está prevista para el 10 de junio de este año, centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí. Se espera que el Papa asista en persona a la ceremonia para inaugurar y bendecir la Torre de Jesús.
La propia cruz estará abierta a los visitantes a partir de 2027 y ofrecerá entonces una espectacular vista de Barcelona desde el punto más alto de la famosa basílica.