El ministro de Salud austriaco, Rudolf Anschober, modificó anoche el reglamento "sobre medidas provisionales para evitar la propagación de COVID-19".
A partir de ahora los restaurantes y hoteles pueden vender sus comidas en la calle. Esto fue establecido por el gobierno federal como una nueva regulación. Los requisitos previos son que la comida no se coma frente al restaurante y que haya una distancia de un metro mínimo cuando se recoga la comida.
Esto como una respuesta por parte de los políticos al grito de desesperación de los gastrónomos.
“Para muchas empresas, el servicio de recogida es la única forma de generar al menos ventas bajas. Pero también insta a los restauradores, hoteleros y consumidores a adherirse estrictamente a las normas de higiene y distancia”, dijo Hans Peter Metzler, presidente de la Cámara de Comercio en Vorarlberg.
“De nuevo hay un poco de luz al final del túnel para algunas partes de la industria del turismo, especialmente en las regiones urbanas. Pero ahora se necesitan soluciones concretas para los negocios que van cuesta abajo ”, enfatizó Metzler.
De igual manera, queda prohibido ingresar a las instalaciones del local con fines de recreación y actividades de ocio.
En los próximos días veremos la solidaridad de los consumidores y sus restaurantes y locales preferidos.
Aquí se puede leer el reglamento (en idioma alemán): www.ris.bka.gv.at